El blog de D.W. Nichols Autora de novela romántica y erótica

viernes, 28 de septiembre de 2012

Relato: Desesperado fin de año


        Lucía miró con ternura la foto que presidía la mesita de noche. Un halo de tristeza la envolvió mientras pasaba la mano con cuidado por el cristal, intentando vanamente acariciar la imagen de Alex, su marido. Cinco años habían pasado desde que se habían hecho esa foto, el día de su boda. En ella estaban los dos, sonrientes y dichosos, convencidos que era el comienzo de un felices para siempre. Y realmente lo había sido, ¿no? hasta cuatro meses atrás.
Lucía suspiró mientras devolvía la foto con su marco plateado a su sitio y se levantaba de la cama donde había estado sentada.
Durante cinco años habían sido todo lo felices que pueden ser dos personas que comparten una vida. Había habido discusiones, por supuesto, desavenencias tontas que se habían resuelto poniendo de ambas partes y que habían llevado a unas reconciliaciones salvajes y apasionadas.



jueves, 27 de septiembre de 2012


Cambios de rumbo

El primer libro de DESDE EL AMANECER fue escrito como un diario, en primera persona, porque era imperativo que mantuviera el secreto de qué y quién era Kurayami hasta el final. Debíamos descubrir el secreto, tan bien guardado durante siglos, al mismo tiempo que Akeru. Si plasmaba sus pensamientos y sus anhelos, hubiera sido imposible mantener el silencio sobre su verdad más oculta. Hubiera salido a la luz antes de tiempo.

Pero en el segundo libro, eso ya no es preciso. Por eso me plantee cambiar de estrategia. Pero, ¿debía olvidarme del diario de Akeru? No lo creí posible. Akeru, sus reflexiones, es el alma de la historia. ¿Cómo podía seguir contando su historia sin contar con su propia voz? Pero tanto Kurayami como Hikarí merecían también tener la oportunidad.

Aquí se me planteó un problema. ¿Intercalar tres diarios? Dios, no. ¡Que lío hubiera sido! Confundiría y llegaría un momento en que ya no sabríamos sobre quién estábamos leyendo. Pero sí podía crear un narrador omnisciente, que nos contara todo aquello que Akeru no sabía y que, al mismo tiempo, nos planteara el enigma que presidirá esta segunda entrega.

Llevo ya unos cuantos capítulos y, sinceramente, creo que está resultando.

martes, 25 de septiembre de 2012


Reseña en PULSO ACELERADO

Primera reseña en la red de DESDE EL AMANECER, LIBRO PRIMERO.

Ni que decir que se me han puesto los pelos como escarpias. Que diga de mi novela que es "extraordinaria" y "espectacular", hace que tenga ganas de salir corriendo a la calle saltando de alegría. Y que el único fallo que le haya encontrado, sea algunas faltas de ortografía, me hace creer en los milagros.

Muchas gracias, Lourdes, de Pulso Acelerado.

Podéis leer la reseña completa AQUÍ.

domingo, 23 de septiembre de 2012


lunes, 17 de septiembre de 2012

Todo llega: Desde el amanecer, libro primero

Dicen que todo llega, si tenemos la paciencia de esperar. Nunca pensé que este axioma fuera cierto, si no mas bien una de esas cosas que nos dicen para que cultivemos la paciencia y la perseverancia, para que no nos rindamos a la primera de cambio y abandonemos nuestros sueños.
Todo llega, dicen.
Y en mi caso, sorprendentemente para mí, ha llegado.
Mi primera novela por fin ve la luz. Publicada por Editora Digital, ya está disponible.

DESDE EL AMANECER, LIBRO PRIMERO








Akeru acaba de ser transformada y nos explica, con sus propias palabras, cómo vive su nueva condición, y su estrecha relación con...
Dos vampiros muy diferentes, tanto, como la noche y el día.
Hikarí es la personificación de la alegría. Feliz, vital, aparentemente superficial, es quien la introduce en este mundo de erotismo compartido.
Kurayami es oscuro. Apenas sonríe y parece cargar con una culpa sobrecogedora. Con un pasado doloroso que no se atreve a compartir, no vive, simplemente sobrevive día a día, hasta que Akeru aparece en su vida.
Déjate introducir en un mundo lleno de erotismo...
Y aprende, de la mano de Akeru, cómo es realmente la vida cuando la miras
DESDE EL AMANECER




jueves, 13 de septiembre de 2012


domingo, 9 de septiembre de 2012

Sinopsis DESDE EL AMANECER


Una vampiro muy traviesa...

Akeru acaba de ser transformada y nos explica, con sus propias palabras, cómo vive su nueva condición, y su estrecha relación con...

Dos vampiros muy diferentes, tanto, como la noche y el día.

Hikarí es la personificación de la alegría. Feliz, vital, aparentemente superficial, es quien la introduce en este mundo de erotismo compartido.

Kurayami es oscuro. Apenas sonríe y parece cargar con una culpa sobrecogedora. Con un pasado doloroso que no se atreve a compartir, no vive, simplemente sobrevive día a día, hasta que Akeru aparece en su vida.

Déjate introducir en un mundo lleno de erotismo...

Y aprende, de la mano de Akeru, cómo es realmente la vida cuando la miras

DESDE EL AMANECER



lunes, 3 de septiembre de 2012

Relato: Sola


Sentir su aroma sobre mi piel aun, añoranza de días pasados que sólo perduran en mi memoria. Hace tanto que se fue, hace tanto que mi cuerpo reclama sus caricias sin ningún éxito, hace tanto que no oigo su risa. Desapareció de mi vida como sólo lo hacen los ladrones, de noche y llevándose algo que no les pertenece. Mi corazón huyó con él, y no se dónde estarán. Amando a otra, quizá; o llorando de melancolía, recordando los momentos felices vividos juntos y maldiciéndose por su cobardía.

¿Que ocurriría si volviera? ¿Le aceptaría de nuevo? ¿Querría mi cuerpo volver a sentir el suyo bajo las sábanas? ¿Serían felices mis pechos al ser acariciados nuevamente por sus orgullosas manos? ¿Aceptarían mis pezones los besos de sus labios sin rebelarse?

El frío golpea mi desnudez y no hay nadie conmigo para darme calor. Me enfriaré arropada bajo una manta que no me sirve de nada, mientras mi cobarde corazón, huido de mi pecho, se niega a regresar conmigo.

¿Alguna vez podré volver a amar?

Siento un vacío en mi interior que estrangula mis entrañas y humedece mis ojos sin que yo pueda evitarlo. Las lágrimas fluyen sin sentido y caen -¡maldita gravedad!- mojando la almohada sobre la que reposa mi cabeza.

Cada noche igual, cada día lo mismo.

¿Cuándo volverá mi corazón a ocupar su lugar? ¿Cuándo podré por fin volver a sonreír? ¿Cuándo me atreveré a amar de nuevo?


domingo, 2 de septiembre de 2012

Más profundo...

Odio los bajones emocionales que casi siempre me sorprenden, porque no tienen ningún motivo real para estar ahí. Sé que le doy demasiadas vueltas a mi pobre cabeza, y que tengo demasiada facilidad para empatizar con personajes de ficción, pero cuando éstos te remueven las entrañas de tal forma a como lo han hecho conmigo éstos dos... no puedo evitarlo.

Terminé de leer "Más profundo", de Megan Hart. Si tienes intención de leerla y no lo has hecho aún, mejor dejas de leer esto ahora mismo, porque tengo la necesidad de hablar de ciertas cosas que no debes saber.

Llegar al final y asistir a la terrible confesión de Nick, afirmando lo que como lectora ya sabía o intuía desde el principio, no fue duro. Lo que me dejó en shock fue pensar en cuántas personas reales había en el mundo que no tenían a nadie en absoluto, personas que no eran capaces de darse al amor de ninguna manera, por diferentes motivos, y que por eso, estaban total y aterradoramente solas, hasta el punto que si desaparecían del mundo, como le pasó a Nick al morir ahogado en el mar, nadie los iba a echar de menos.

Lloré con esa historia, no puedo negarlo, pero no por un amor que no llega a buen puerto, si no por la desolación al pensar en un ser humano, ávido de amar y ser amado, como cualquier otro, pero tan herido y confundido, que no fue capaz de romper las cadenas con las que él mismo se mantenía prisionero. Y cuando al fin consigue hacerlo, el destino le arrebata todo de un plumazo.

Cerré los ojos e intenté imaginarme sin tener a mi lado a mi marido, al que a veces ahogaría con mis propias manos; o sin mi hija, que a veces me saca de quicio. Sentirme completamente sola y sin nadie, ponerme en el lugar de Nick. Pensar en lo cruel e injusta que es a veces la vida, sin metáforas.

Dicen que todos morimos solos, pero no es cierto. Aunque el acto de morir en sí es solitario, y que el hecho de tener a nuestro lado a la gente que queremos, probablemente no lo hace ni mejor ni más fácil, la verdad es que, si estamos rodeados de gente que nos quiere y a la que queremos, sean pocos o muchos, implica que nuestra vida ha valido la pena. Hayamos cumplido nuestros sueños, o no; hayamos sido felices, o no; si tenemos en nuestro corazón el recuerdo de personas que nos han querido y a las que hemos correspondido, si hay personas en el mundo que llorarán por nosotros cuando no estemos, y que nos echarán de menos de vez en cuando, soltando ni que sea una solitaria lágrima con nuestro recuerdo, querrá decir que algo hemos hecho bien, que no hemos sido cobardes a la hora de amar y ser amados, que hemos sido valientes arriesgándonos a la amistad y al dolor, que el miedo al rechazo y a ser traicionados no nos han impedido darnos a nosotros mismos en el acto más desinteresado del que el ser humano es capaz.

No me arrepiento de todas las veces que he dado mi corazón, ni tampoco de todas las veces que me lo han roto. Por eso sigo apostando por la amistad una y otra vez y, lo mejor de todo, es que aunque me he equivocado más veces de las que he acertado, la felicidad que éstas últimas me han aportado, han hecho que valieran la pena todas las lágrimas que he derramado por aquellos que me han defraudado.