Un título que expresa con bastante claridad lo que estoy sintiendo al ver esta serie. La cosa empezó bastante sosona: un grupo de personas (los dos frikis de la ciencia, el guaperas reparte leches, la fría atormentada, la rebelde de la tecnología y el carismático de profundas convicciones; clichés que te cagas), se dedican a recorrer el mundo persiguiendo a malos, a golpe de placa (cuidadito conmigo que soy de Shield), pegando tiros a diestro y siniestro, y descubriendo aparatos alienígenas. Mencionan a Thor, Loki, Ironman, etc. etc., pero nop, no salen por ningún lado. Guiones aburridos, sin chispa, ni giros sorprendentes. Todo bastante previsible, y (sí, me repito) aburrido. No era capaz de ver por ningún lado la mano mágica de Joss Wheadon, que sí, que sólo está como productor, pero es de aquellas personas que sieeeeempre se les ve. Me preguntaba una y otra vez dónde estaban sus característicos argumentos, plagados de paranoias (si habéis visto Doll House sabéis de qué hablo) y su humor.
Pero...













