El blog de D.W. Nichols Autora de novela romántica y erótica

miércoles, 17 de julio de 2013

Relato: Momentos I




La veía cada noche cuando sonaba la hora de la brujas en el campanario y la luna bostezaba de aburrimiento en lo alto del cielo. Cada noche a las doce salía de la ducha con la piel enrojecida por el calor del agua y el pelo envuelto en una toalla. Se secaba metódicamente delante de la ventana abierta, haciendo que cada movimiento fuese un flujo de erotismo constante. Con una suavidad innata seguía el contorno de su cuerpo con la toalla, secando sin frotar, entreteniéndose más de la cuenta en sus pechos y en su ingle.

Después venia la crema hidratante, todo un ritual para sus ojos y sus sentidos, que extendía lentamente por todo el cuerpo con suaves movimientos circulares, desde el cuello hasta la planta de los pies.

Cada vez que con las manos llenas de crema seguía el contorno de sus pechos o de su vientre, los pezones se endurecían como si recordaran otros momentos vividos en compañía, y él, desde su pedestal de piedra, envidiaba con todas sus fuerzas al hombre recordado por ese cuerpo recién lavado.

Después soltaba el pelo, mojado y enmarañado, y lo peinaba con el cepillo, lentamente, mirándose al espejo, aún completamente desnuda, sin pudor ni vergüenza. Lo secaba con el sacador, un suave zumbido apenas adivinado desde tanta distancia, y él sabía que se acercaba el final por hoy, pues pronto cubriría su cuerpo con el camisón y apagaría la luz, dejando su alma encerrada de nuevo a oscuras.

Intentó mirar el cielo, consolarse con el brillo de las estrellas, pero su cuello de piedra no se movió.

«Eres una gárgola— se dijo con resignación—. ¿De veras creíste alguna vez que podrías escapar a tu destino?»

Y allí se quedó, en lo mas alto de la torre de la catedral, con el cuerpo deformado por el tiempo y el frío, recorrido por tremendas grietas, los ojos de piedra fijos en la ventana sin luz y la boca abierta en una terrible mueca, esperando, siempre esperando, la medianoche siguiente, en la que ella salga de nuevo de la ducha, con el cuerpo mojado y los ojos brillantes, lo mire a través de la ventana e inicie de nuevo el ritual, sólo para él, sólo para sus ojos de piedra, sólo para su alma.




martes, 16 de julio de 2013

La Catedral del dolor



Como sabéis los que habéis leído el primer libro de DESDE EL AMANECER, inicio cada capítulo con un poema original. Éste que leeréis a continuación es el que inicia el capítulo uno del segundo libro, en el que estoy trabajando ahora mismo y está a punto de llegar a su fin.






Templo de gritos mudos,
Catedral de hipocresía,
que va arañando los muros
con plena alevosía.
Lugar de dolor y muerte,
que va rasgando la herida.
Siempre inundando la mente
de Oscuridad compartida.

Aterrados y olvidados
entre estas cuatro paredes,
yacen los condenados
aullando sus padeceres.

Infortunio de prisión
de aberrantes pecados,
instituye su misión
mantenerlos apartados.

Cárcel sin guardián,
muros de roca viva.
Dentro, los muertos gritan
viviendo su pesadilla.

Pequeños accidentes, en el blog de FanZine

"Pequeños accidentes" es un micro relato cargado de ironía y diversión, con ese toque mordaz e irónico que tanto le gusta a Carlos Rodón (palabras suyas, no mías). Supongo que por eso lo ha subido al blog de la revista fanZine, dedicada al terror y la ciencia ficción. Lo escribí hace tiempo y ronda por ahí, en algún lugar del blog, pero si quieres leerlo, mejor pinchas en el enlace y de paso, curioseas un poquito por el blog de fanZine, un lugar absolutamente terrorífico plagado de monstruos y zombies. Palabrita de niño Jesús.




domingo, 14 de julio de 2013

Perfilando personajes de "La lista de Nan"

Curioso cuanto menos que un personaje se me resista hasta límites insospechados, pero Nan es así. No estaba contenta con ninguno de los perfiles que le había hecho, y gritaba y pataleaba como una niña malcriada. Pero de repente, esta mañana, lo he tenido claro. y ella, por supuesto, ha empezado a saltar de gozo y alivio.

Tener completamente perfilados los personajes antes de empezar a escribir la historia es algo básico. He de saber cómo son, qué carácter tienen, cuál es su pasado, para poder saber cómo reaccionarán a todas las trabas en que voy a meterlos: es la única manera que sean consecuentes consigo mismos.


miércoles, 10 de julio de 2013

Reseña sorpresa

Sorpresa porque no es de mi última novela, sino de mi primera tentativa de incursión en la romántica. 
Ayer puse gratis en Amazon un relato largo, EL DIABLO BAILA A LA SOMBRA DE LA LUNA ESCARLATA, y, además de haber sido un éxito en descargas, me ha llegado esta reseña que ni siquiera esperaba. ¡Y qué contenta me ha puesto!

"Una historia que conjuga tres géneros (gótico, romántico y fantástico) y que se encuentran entrelazados en la trama de una manera magistral. "

Esto es lo primero que dice, y si quieres leerla entera no tienes más que clicar >>aquí<<




martes, 9 de julio de 2013

Días 9 y 10, gratis en Amazon

La tenía casi olvidada, esta historia algo lúgubre que transcurre entre montañas nevadas. Fue la primera historia romántica de más de diez páginas que terminé y en su momento, como madre recién parida, me sentí muy orgullosa de ella. La releí días atrás y, excepto algunas correcciones ortográficas, no cambié nada más. Buena o mala, así nació y así se quedará.

sábado, 6 de julio de 2013

Cuestionario canalla: Noelia Amarillo



Descubrí a Noelia Amarillo gracias a la insistencia de Helen C. Rogue. Hablábamos sobre el boom de la novela erótica, de las últimas publicaciones que habían salido, de cuál nos había gustado y cuál no... Ella se empecinó (sí, se empecinó) en que leyera Ardiente Verano, de Noelia. Yo me resistí un poco (menos mal que sólo fue un poco), porque mis últimas experiencias con el género me habían dejado bastante decepcionada, pero claudiqué y lo leí. Y me encontré con una novela erótica que contenía absolutamente todo lo que yo pido en un libro de este género. Podéis imaginar lo que ocurrió después.

No conozco (aún) en persona a Noelia, pero por lo que me transmiten otras personas que sí la conocen y por sus respuestas a este cuestionario, puedo adivinar sin temor a equivocarme que es una persona honesta, divertida, algo loca, con una imaginación desbordante, muy muy curiosa, y muy meticulosa con su trabajo. 

Me muero de ganas por conocerla.


Nací en Madrid, el 31 de octubre de 1972, justo a las 11.30 de la noche, y me alegro un montón por ello, es preferible nacer el día de las brujas (Halloween) que el día de todos los santos. (Más que nada, porque de santa no tengo un pelo y de bruja… bueno, lo tengo todo).
Trabajo de administrativo (y lo que se tercie) en la empresa familiar junto con mi padre y mi hermano, y gracias a ello tengo tiempo de escribir lo que se me pasa por la mente (¿Habéis oído aquello de que ser la hija del jefe es un chollo? Pues eso mismo)
Tengo un marido estupendo, rubio, alto y de ojos verdes (mío, solo mío, mi tesoro) con una ligera y adorable barriga cervecera que además es electricista y me hace todas las chapuzas en casa (repito, es solo mío). 
Tengo dos hijas preciosas, que son exactamente iguales a mí, unas brujillas traviesas que lían la de Dios es Cristo en cuanto me descuido y que además tienen mas labia que un abogado. (Mi madre dice que es cosa del destino, que así sufriré lo que sufrió ella, en fin…) 
Todos los viernes salgo con mi mejor amiga y un domingo al mes me voy al rastro a darle a lengua con “las chicas”. Mis pasiones, mis hijas, leer, escribir y sobre todo pasar el tiempo con mi gente. 


Y ahora, lo que estabais esperando. Sé que disfrutaréis con sus respuestas tanto como yo.


1.- ¿Por qué escribes romántica, cuando es un género tan vilipendiado por todo aquel que se etiqueta de “intelectual”?



Imagino que por el mismo motivo por el que escribía Alejandro Dumas (Padre del folletín, género vilipendiado en su época y me temo que también en la nuestra), aunque casi estoy segura de que escribo por el mismo motivo por el que lo hacía Cervantes (al que no solo no se le reconoció como dramaturgo en su época, si no que para más inri se consideró El Quijote como una obra de categoría menor, «No hay nadie tan necio aquí que alabe el Quijote» llegó a decir Lope de Vega), en definitiva, escribo romántica porque me gusta escribir romántica. 


Y sobre que esté vilipendiado por los intelectuales, en fin, la intelectualidad tiende a cambiar de opinión con el paso del tiempo (Como queda demostrado con Cervantes, Dumas, o Víctor Hugo al que los intelectuales de su época le tenían cierta tirria y consideraban su obra como grotesca, vulgar, materialista, ausente de moral... incluso le acusaban de haber pervertido el Romanticismo.) Por tanto es algo que no me preocupa, todo cae por su propio peso, y normalmente los que más alto creen estar, más fuerte se pegan el batacazo. 


2.- ¿Qué haces cuando alguien hace algún comentario despectivo hacia este género delante de ti?

Pues la verdad es que eso solo me ha pasado una vez en mi vida, debe ser porque la gente que me rodea suelen ser personas inteligentes que cuando hablan lo hacen con, y perdonadme la redundancia, cierta inteligencia. 

Pero, por responder a tu pregunta, la única vez que alguien se mofó del genero romántico, coincidió que fue porque me vio leyendo en el parque un cisne de los antiguos (portadas rosa) y le hizo bastante gracia que yo leyera "esas cosas". La miré interrogante, parpadeé un par de veces y continué leyendo. Soy fiel seguidora del refrán: "A palabras necias, oídos sordos"... Aunque debo reconocer que en cuanto llegué a casa, encendí el ordenador y convertí a esta persona en uno de los secundarios de mi primera novela, Falsas Apariencias: "La Marquesa", y me lo pasé bomba haciendo que Luka y Alex se rieran de ella... 

3.- ¿Eres de esquema y te mantienes en él caiga quien caiga, o prefieres que tus personajes tomen las riendas? Si eres del primer grupo ¿qué haces cuando un personaje se te rebela?

Uf, si te soy sincera, normalmente soy yo quien caigo, jajaja. 

No creo esquemas para escribir, ni hago un guión de los capítulos ni nada por el estilo. Sé como empieza la novela y sé como quiero que acabe, pero lo que pasa entremedias... en fin, eso depende más de mis personajes que de mí misma. 

He comprobado que soy demasiado rebelde como para seguir un guión, me pasa como en el resto de los aspectos de mi vida, que en el momento en que "debo" hacer algo de cierta manera, todo lo que hay en mi interior me impele a saltarme las normas y cambiar los límites... Además, mis personajes (y no me llames loca, please), son entes vivos, están dotados de personalidad y no se dejan manejar por mí, es más, cada vez que intento llevarles a dónde yo quiero que vayan, ellos se rebelan y me lían la de Dios es Cristo... 

4.- El mayor miedo de un escritor es quedarse atascado, en blanco. ¿Qué haces cuando te ocurre algo así? ¿A qué recurres?

Al principio me desesperaba y enfurecía. Dejaba de escribir y despotricaba contra todo lo que encontrara en mi camino (que casi siempre era mi marido, el pobre). 

Luego descubrí que vencer a la temida "página en blanco" solo requiere de rutina. Al menos en mi caso. Me explico; yo escribo todos los días mínimo un par de horas, (excepto los viernes que me los tomo libres porque yo lo valgo, jajaja). Y mientras que siga esa rutina de escribir a diario, no me bloqueo, no me quedo en blanco, al contrario, cada día que pasa mi mente se abre más a la historia de la novela y me resulta más y más fácil dejarme llevar por la trama y trasladarla al pc. El problema viene cuando dejo de escribir durante varios días, y luego retomo la narración; en ese momento sí me bloqueo. Es como si mi historia sufriera un "coitus interruptus" y no hubiera forma de retomarla. 


Cuando me pasa eso, hago dos cosas: A/ Durante los días que estoy alejada del ordenador, cojo un cuaderno y un boli y me obligo a escribir media horita antes de acostarme (y os juro que me cuesta, porque los días que no he encendido el ordenador suele ser porque estoy fuera de Madrid y cuando llego a casa estoy agotada). B/ Cuando por fin vuelvo a tener tiempo de sentarme al pc, leo los últimos capítulos escritos y después me dedico a traducir/descifrar las notas que he tomado en el cuaderno (escribo fatal a mano) y pasarlas a la novela... y mientras lo hago, voy ampliando, retocando... y, en dos o tres días he retomado de nuevo el ritmo. 

De todas maneras, hay ocasiones en las que ni siguiendo esas pautas consigo evitar el bloqueo, entonces lo que hago es olvidarme de todo, leer un buen libro y dejar pasar el tiempo... y, de repente un día me despierto con ganas de escribir, enciendo el pc, y voila, el bloqueo ha pasado. 

5.- Hay quien dice que las personas creativas tienen un punto de locura, y que cuanto más ésta se manifiesta, más cercanas están a la genialidad. ¿Estás de acuerdo, o te consideras una persona totalmente cuerda?

Bueno, totalmente en mis cabales no estoy, eso desde luego. No creo que haya muchas personas que hablen (y discutan a voz en grito) con los personajes de sus novelas como yo lo hago, jajajaja. 

Pero... fíjate que no creo en la locura como tal. Para mí, esa supuesta locura del escritor, del músico, del artista en definitiva, no es locura ni genialidad, si no honestidad. Sí, como lo lees. HONESTIDAD. Honestidad consigo mismo por no ponerse limites, por no aceptar lo establecido, por no pararse a pensar si lo que está escribiendo, pintando, creando es adecuado a lo que se espera de un escritor, pintor, músico etc. Y cuánto más "loco" es un artista, cuánto más se arriesga y cuánto menos le importa triunfar, es cuando más honesto es consigo mismo, cuando más cree en lo que hace y cuando más se acerca a esa genialidad que no es otra cosa que su alma elevándose por encima de estériles limitaciones. 

6.- ¿Te diviertes cuando haces sufrir a tus personajes, o lo pasas mal pero te consuelas pensando que es por su propio bien?

Uf, no sabría decirte. Depende de cómo los haga sufrir... me encanta hacerles de rabiar (con Héctor me lo he pasado pipa chinchándole), pero cuando les pasan cosas tristes... entonces no me gusta nada, pero es algo necesario porque forma parte del aprendizaje de los personajes, de la formación de su carácter. 

7.- ¿Con cuál de tus personajes te sientes más identificada?


Creo que con todos... porque todos tienen una parte de mí; mi testarudez, mi mal genio, mi sentido del humor, mi sarcasmo cuando me cabreo... También son luchadores y leales, fieles a la amistad... No son todo lo que yo soy, ni yo soy todo lo que ellos son, pero sí estamos muy mezclados. 


8.- Cuando estás configurando los aspectos físicos y psicológicos de tus personajes, ¿te fijas en tu entorno para observar a las personas que te rodean? 


Sabes lo que pasa... que no configuro a mis personajes. Ellos aparecen de repente en mis sueños, o me los encuentro en la calle. Con Ariel, la chica de Darío, estaba trabajando y salí a fumarme un cigarro, y vi a una chica rubia vestida con un mono de electricista que estaba manejando con un toro eléctrico una enorme bobina de cable de alta tensión... fue verla y decir: Joder, que cojones tiene esa tía, yo quiero una chica así para Darío. Y de ahí salió Ariel (que no tiene ningún parecido físico con la mujer que vi, jajaja). Sin embargo Kier, Aisling y el resto de los personajes de El sacrificio del Verdugo se me aparecieron en sueños... Karol de CDT (lo que estoy escribiendo ahora), "apareció" tras una mirada, vi unos ojos que me impactaron y cree todo el personaje (y su historia) alrededor de ellos... 


9.- ¿Qué ha de tener un personaje masculino, para que te enamore?

Honestidad. Tiene que ser honesto consigo mismo, no engañarse ni intentar engañarme a mí o al lector. Y por supuesto, lealtad sin límites, una gran dosis de sentido del humor, una pizca de jugosa lascivia y un mucho de irreverencia. 

10.- ¿Qué tipo de personaje te saca de quicio?


Las protagonistas femeninas ñoñas. ¡No las soporto! Esas mujeres que no tienen fuerzas o empuje para luchar por nada, que se apocan a la primera dificultad, que se pasan el día llorando por las esquinas... argghhh, me cabrean muchísimo, me paso el libro gritándolas que se dejen de tonterías y cojan el toro por los cuernos... por supuesto no lo hacen y yo acabo dándome cabezazos contra la pared. 

Preguntas impertinentes.


1.-Cuando lees, ¿las escenas calentitas te “ponen” más con sexo explícito y lenguaje burdo, o prefieres un toque poético y alguna que otra metáfora?


Depende muchísimo de la imagen que provoquen en mi mente cuando las leo. No es tanto la manera de expresar la escena, sino la forma de transmitirla. Aunque sí es cierto que los eufemismos me cabrean bastante y consiguen que lea "en diagonal" las escenas subidas de tono. 


Bajo mi punto de vista no hay jarro de agua más fría para la libido que estar leyendo una escena de cama y que el autor/a escriba que envainó la espada, que el ariete se adentró en la cueva, o que tal protagonista bogó sobre la prota... a ver, seamos serios, estamos leyendo una escena de sexo, ¡no la conquista de una ciudad! ¿Espadas, arietes, lanzas, jardines perfumados, cuevas, botones...? ¡Ni mi marido ni yo tenemos esas cosas en nuestros cuerpos! Yo tengo una vagina, una vulva y un clítoris, entre otras cosas como un par de tetas algo mustias y un culo demasiado gordo, y mi marido tiene un pene, unos testículos y un trasero diminuto. No es tan complicado de entender. 



2.-¿Miras porno? ¿Por qué? Si lo miras, ¿lo haces sola o acompañada?

Cuando me da el punto jajaja. 

¿Por qué no? Es entretenido, y puede llegar a ser muy divertido... 

¿Sola o acompañada? Ambas. 

Acompañada... imagínate jajaja. 

Sola si quiero investigar algo, por ejemplo con CDT me he metido un poco (bastante) en el mundillo del bondage y los juegos D/s, y aunque he leído varios manuales, libros específicos, revistas y tal, hay preguntas a las que solo una imagen te puede responder, por ejemplo (y no os riais, que es algo que a mí me comía mucho el coco): Si atan a alguien de espaldas a una cruz de San Andrés, el culo queda en la intersección de las aspas? por encima? por debajo?, como hacen para usar la misma cruz en personas de distinta altura, con poleas? esposas con cadenas extensibles? cuerdas?? Y... Apoyan los pies en algo si son muy bajitos? Y si son muy altos, no queda un poco raro???? Va, lo confieso, soy muy tiquismiquis para según qué cosas jajajaja. 


3.- ¿Qué vicios tienes? Confiesa, confiesa...

Mmm... el tabaco, los libros... y la verdad es que no se me ocurre ningún vicio más. No me gusta beber, no me gustan las discotecas, no me gusta el jaleo; sexo sí, gracias, pero con mi marido... juer, sí que soy aburrida!


4.- ¿Cómo es tu hombre perfecto?

Imperfecto. 

5.- ¿Qué autora canonizarías, porque con ella has llegado a tocar el cielo? 

Uff, quizá SEP o J.R. Ward... Kenyon en sus primeros libros. Nalini Singh... cada autora me da una cosa distinta. 

6.- Y ahora, la pregunta canalla: ¿Con cuál de estas ocho posturas te quedas?

La Somnoliente mimosa. No tanto por la postura (no permite penetración profunda ni grandes movimientos) sino por lo que me trasmite... es la típica postura del amanecer, cuando el sol comienza a despertarse, la casa está en silencio (y mis hijas dormidas!!)... yo estoy todavía dormida, y de repente, siento ese mimo que me enciende, esa caricia que me rinde, y sin abrir los ojos sé que es él quien me está acariciando, y así, pausadamente, sin prisas ni arrebatos, despierto al nuevo día de la mejor manera posible. 


















viernes, 5 de julio de 2013


jueves, 4 de julio de 2013

Manada de Midtown: Liam Duncan

Nick Auger como Liam Duncan

  • Nombre: Liam Duncan
  • Animal: Lobo
  • Cargo: Custodio. Dueño de la gasolinera y del taller mecánico de Midtown.
  • Edad: 113 años
  • Altura: 1'88 metros
  • Peso: 97 kilos
  • Ojos: Azul glaciar.
  • Pelo: Rubio, corto y rizado.
  • Piel: Clara.


Hermano de Connor. Hijos del anterior Alfa de la manada de Escocia, cuando éste murió asesinado apenas eran unos cachorros. Su madre, una loba fuerte y decidida, se los llevó a escondidas una noche y los separó del resto de la manada. Durante años vivieron escondidos en la zona de las Highlands sin saber muy bien por qué hasta que una noche, su anterior manada los encontró. Liam tenía diez años y Connor, siete, y fueron testigos de la muerte de su madre a manos de sus congéneres sin poder hacer nada por evitarlo.
Fueron separados, y pasaron años oscuros hasta que, siendo adultos, pudieron escapar.


Fragmento de LA NOCHE DE LA LUNA AZUL (01)

Liam se sacó las manos de los bolsillos, se echó hacia adelante y apoyó los codos en las rodillas, dejando que las manos colgaran inertes. Enfocó los ojos en el suelo.

—¿Cuánto hace que nos conocemos, Owen?— La pregunta, hecha en un murmullo, fue retórica, pues no le dio tiempo a contestar antes que continuara—. Más de treinta años. Dime, ¿alguna vez te he dado motivos, en todo este tiempo, para que desconfíes de mí? ¿Te das cuenta de lo que ha supuesto para mí tu leve insinuación? Ha sido como un puñetazo en toda la cara, dada por mi mejor amigo.

—No puedo ir atrás en el tiempo y deshacer los errores, Liam. Lo único que puedo hacer es disculparme, y eso ya lo he hecho; dos veces.

—Me conoces, y conoces nuestra historia. Jam y tú sois los únicos que la han oído alguna vez. ¿Por qué pensaste que el hombre que quiere matar a tu mujer, podíamos ser uno de nosotros?

—No conozco toda la historia, Liam.
—Eso es totalmente injusto, Owen. Ni siquiera Connor conoce toda la historia. No quieras saber tú más que él.






lunes, 1 de julio de 2013

Reseña | Abandonada a tus caricias | Loretta Chase








Todo el empeño de la cabezota, independiente y soltera por convicción Jessica Trent, es alejar a su débil hermano Bertie de la destructiva influencia de Sebastian Ballister, marqués de Dain, un hombre de físico aparentemente repulsivo.
Nunca esperó que acabaría deseando al arrogante y amoral marqués. Y cuando la pasión recíproca de Sebastian les compromete de una manera un tanto escandalosa, y pública, a Jessica no le queda otra opción, para rehabilitar su nombre ante la rígida sociedad inglesa, que pedirle, legalmente, una satisfacción...
Maldiciéndola por tentarle, por besarle y, sobre todo, por obligarle a salvar su reputación, Dain no puede esperar a poner a la furiosa muchacha en su sitio, y, a ser posible, en alguna posición amorosa. Y si eso significa matrimonio, pues así sea. Porque Sebastian está seguro de que puede seguir manteniéndose a distancia y de que su corazón no sucumbirá ante los múltiples encantos de Jessica...